Desde
1932, Ricard se ha consolidado como uno de los aperitivos favoritos de los
franceses. La receta secreta no ha cambiado desde su creación por Paul Ricard
en 1932. Se caracteriza por su calidad y variedad de ingredientes naturales,
entre los que se encuentran el anís estrellado, el anís de hinojo, el regaliz y
las plantas aromáticas de Provenza.